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viernes, 24 de julio de 2009

PRIMAVERA DE PRAGA: SONIDOS DEL SUR DEL MUNDO

I.- Integrantes:-Leo Saavedra (Voz, guitarras, piano, teclados)
-Carlos Beltrán (Guitarra, voz)
-Pablo Freire (Bajo)
-Boris Ramírez (Batería)
-Daniel Baeza (Teclado, pandero).
II.- Manager: Sebastián Arriagada
III.-Biografía
Tras seis años desde su nacimiento en la ciudad de Los Ángeles y dos triunfos en los concursos de Balmaceda 1215 y Bandas de Chile, los integrantes de Primavera de Praga decidieron profesionalizar su carrera musical. Dejaron todo, familias, amigos y estudios, para venirse a Santiago e iniciar aquí su despegue hacia la fama.Hoy, luego de dos años desde su llegada, la banda ya se ha hecho un nombre en la escena musical, cuentan con un disco lanzado de manera independiente y están trabajando en su segunda producción que, aseguran, se viene con todo. (Puedes escuchar el primer single, "Advertencia", al costado derecho de esta nota).El clima templado-lluvioso de la Octava Región es un lugar propicio para el nacimiento de rockeros. Desde allí, han surgido bandas como Los Tres, De Saloon y Los Bunkers que han tenido gran éxito a nivel local e internacional. Más al sur, en Los Ángeles, nació en el año 2000 Primavera de Praga, un grupo de rock-pop con influencias británicas de The Beatles, Supergrass, Oasis y Radiohead, entre otros.Formados originalmente por Leo Saavedra (Voz, teclado y guitarra), Carlos Beltrán (Voz y guitarra), Cristián Soto (Batería) y Pablo Freire (Bajo), comenzaron como una banda de pubs y festivales de colegio, tocando covers de sus conjuntos de cabecera. Del repertorio de tributo, pasaron a incluir cada vez más canciones propias. El público los empezó a conocer y sus temas se coreaban cada vez más fuerte y claro.Los primeros temas grabados en el estudio de la Universidad Austral de Chile se recopilaron en el EP Primer Vuelo "Domingo 1:42 am", "Destello Estelar" y "Sonidos del Silencio". Con este último tema ganaron el festival de bandas Jóvenes Balmaceda 1215 el año 2002 y comenzaron a tener rotación continua en las radios de la región y se escuchó por la señal de la Rock & Pop.Los Ángeles les empezó a quedar chico. Querían que todo Chile escuchara sus temas. El reconocimiento de la opinión pública respecto a su calidad musical gracias a los triunfos en Balmaceda y luego en Bandas de Chile en el 2004, fueron una inyección de autoconfianza y les confirmaron que tenían proyección y que sus canciones eran buenas, pop y masivas. La banda "adolescente y festivalera" -como fue apodada por el locutor de Rock & Pop Jorge Lira-, se vino a Santiago a conquistar los oídos de los capitalinos tocando en cuanto pub pudieran para que el nombre de Primavera de Praga comenzara a difundirse.A mediados de 2005, Cristián Soto decidió dejar la banda, pero continuó tocando con ellos hasta fines de año. Paralelamente, comenzó la tarea de buscar un nuevo baterista. En Los Ángeles conocieron a Fuera de Tiempo, un grupo que tocaba música parecida a la de ellos, y su baterista, Boris Ramírez, comenzó a ensayar con los Praga y desde el año 2006 es el baterista oficial de la banda.En agosto de 2005 salió a la luz Antología, su primer disco editado de manera independiente y producido por Alejandro Gómez, ex integrante de Solar y actual vocalista de Alamedas. Aunque el nombre del LP suene a un compilado de grandes éxitos de una banda de larga trayectoria, no fue un título antojadizo. Refleja el largo camino que significó el concretar su disco, pues reunieron 11 temas grabados en distintas fechas, entre el 2001 y 2005, y en diferentes estudios –Universidad Austral, Balmaceda 1215 y Espectro-.Luego de casi dos años del lanzamiento de su primer larga duración, Primavera de Praga concretó su segundo disco con el sello La Oreja, el cual cuenta con 14 canciones, que se grabaron en los estudios Triana, durante los meses de mayo y junio. El ingeniero responsable fue Pablo Bello y la producción estuvo a cargo de Leo Saavedra. La mezcla y masterización fue realizada por Gonzalo "Chalo" González, quien ha trabajado con destacadas bandas nacionales, como Los Bunkers, Chancho en Piedra, Petinellis, Los Tres y Sinergia, entre otras.La nueva producción mantiene la misma línea del anterior, con canciones que buscan ser directas y de gusto popular. Contiene temas más maduros, con pasajes musicales más elaborados y varios instrumentos más sofisticados que no son los que tocan precisamente en la banda. Con este disco esperan posicionarse mejor en el medio y trabajaron arduamente, preocupándose de cada detalle, para que el álbum sea un gran éxito como hoy lo podemos ver. Citese los temas Advertencia, La Peor Noche, Para Ti, Rojo&Azul, etc, además de sus presentaciones y videos clips.Hoy en día se encuentran grabando su tercer álbum de estudio, el cual sin duda se ve que será de excelencia; de hecho han adelantado temas que muestran una evolución de la banda, mas sin perder su espíritu. Es más; últimas presentaciones, aportes y ahora, con la inclusión de un nuevo integrante, Daniel Baeza, además de ser inspiradores de grandes cambios en Chile, demuestran que por su crecimiento en fama y en popularidad, pero en especial por su sencillez y originalidad, hoy en día son considerados como esenciales en la historia de la música chilena.Actualmente la banda se encuentra trabajando en lo que será su tercer álbum en medio de una gran tarea, contando como productor al gran músico chileno Álvaro Henríquez, futura obra de la cual han mostrado cortes como “Satélite”, “Paracaídas” o “Mi Rinoceronte”, reflejando ese progreso y estilo único que caracteriza al ahora quinteto profesional de estas tierras del fin del mundo.

lunes, 6 de abril de 2009

REFLEXIONES SOBRE TELONEROS CHILENOS Y OTRAS COSAS

Conciertos y eventos en vivo. Algo que siempre esperamos y disfrutamos en Chile. Y si es un “gran grupo” extranjero o aun, chilenos (para las personas que saben apreciar el patrimonial cultural nacional) harán todo por estar presentes, llegando incluso a desembolsar grandes cantidades de dinero, participando en concursos, entre otras cosas.
Esta situación a mi juicio se acrecienta frente a grupos extranjeros; en estos últimos meses fuimos y seremos testigos de la venida de artistas de varios espectros, desde Iron Maiden hasta Oasis por citar. Una clara manifestación de la revolución que hacen los grupos grandes, los llamados “grupos masivos”, como los definen algunas personas.
Pero al ver el efecto de los grupos masivos (chilenos y extranjeros, pero sobre todo el caso de los extranjeros) en la cultura chilena, me pregunto porqué nosotros los chilenos estamos dispuestos a ensangrentar nuestras billeteras por eventos masivos el extranjero, mas la tratamos con candado para el caso de nuestros artistas chilenos, y en especial de las llamadas “bandas emergentes”.
A juicio personal, siempre lo foráneo es más difundido que lo propiamente chileno, quizá por ser considerado más atractivo, más original, más superior, etc. (lo que sin duda reviste falacia), además de la culpa que tienen los medios de comunicación, cuya mayoría no da el espacio que se merece lo chileno, por criterios economicistas o de terrorismo cultural (véase ejemplos de casos de terrorismo en las radios que se basan en el reguetón), y agréguese el papel nulo o excesivamente pasivo de las personas y entes responsables de una mayor difusión. La clave para subsanar a la larga dichos problemas es una política cultural activa, que complemente la acción entre los entes culturales y dé trato digno a toda la cultura chilena, en el caso expuesto, a la música chilena.
Las bandas emergentes dije en artículos anteriores, son esenciales para el país al ser principalmente fuentes de renovación y enriquecimiento cultural a lo largo de todo Chile. .Deben a mi juicio recibir apoyo, desde mayor disponibilidad de escenarios, mayor disposición de recursos (económicos y no económicos), además de un trato digno y ético, con igualdad de oportunidades, tarea en la cual todos tenemos algo para contribuir. Lo mismo aplica para los grupos ya considerados consolidados, o bien, estén entre las dos situaciones. Todos requieren urgentemente ya no un trato justo, sino un trato digno.
Entre otras medias, se sugiere (y este es el tema principal del artículo) que todos los eventos extranjeros que se presenten en Chile tengan teloneros chilenos.Una medida a mi juicio muy buena, que daría grandes oportunidades de difusión y de la cual, de hecho, hay un proyecto de ley que se encuentra en este momento en el Congreso Nacional. Una medida con la cual ganan todos. En primer lugar obviamente gana el telonero, pues aprovecha de mostrar su talento en el escenario; gana el teloneado, pues en cierto modo mejora su imagen frente a todos al dar la oportunidad en su evento de hacer participar al talento chileno y gana todo Chile, pues con eso se difunde mucho más cultura, hace que llegue a más personas y que surja un interés por lo nacional. Ejemplos de estos casos es la presencia de teloneros chilenos en el “Pepsi Fest” o el de Radiohead que fue teloneado por el grupo Casino, los cuales sin duda fueron eventos de gran éxito.
Hay críticas desde luego, mas me detendré en dos principalmente. La primera crítica dice que en realidad los chilenos ganan con los eventos extranjeros debido a que existen dineros transferidos a entidades como la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD). A ella debo responder que si bien es cierta la ganancia, no hay que reducir todo a meros criterios economicistas, pues al hacerlo “matamos” a la cultura nacional (el dinero no lo es todo); además de no apreciarse a simple vista la inversión de este dinero en un apoyo mayor para las bandas. La segunda crítica dice que los teloneros chilenos no funcionarían porque la gente paga por ir a ver al artista principal, no al telonero, y que en los casos que se ha dado ha sido frustrante para el telonero por no ser compatibles los estilos. Se responde a esta crítica que el tema de incompatibilidad de teloneros no es un problema de derecho, sino de hecho, y para solucionarlo se necesita hacer caso al sentido común (obviamente es muy arriesgado poner un grupo “pop” teloneando a uno de “death metal”) buscando compatibilidad entre telonero y teloneado. Y sobre la primera parte de la segunda crítica si bien es verdad la causa del contrato, el telonero viene a ser una muestra interesante de talento nacional para el espectador del concierto, talento que debe ser respetado; además un poco de chilenidad y educación no le hace mal a nadie. Se ve que las críticas en esta materia en realidad tienen otras causas distintas al constructivismo y que al contrario, intenta seguir con el asqueroso y cobarde sistema de chaqueteo. Volver al caso del Pepsi Fest o de la mayoría de eventos con telonero chileno compatible, se verá el éxito y buena acogida de la medida.
Se puede ver que todos ganan con esta medida de teloneros chilenos y que si es factible.
Ahora hay que esperar que salga la “ley de teloneros”. Mientras tanto, el llamado es a seguir trabajando, a generar conciencia, a brindar espacios y apoyo a nuestros artistas chilenos, emergentes y consolidados, nortinos y sureños, etc., sin miedos. Como dije, cada uno tiene su grano de arena para aportar a esta noble labor de construcción cultural. ¡A ponerlo en la mesa al servicio de la cultura!